Hola amigos, en los últimos meses
tras mis encuentros con distintas audiencias, he tenido la fortuna de escuchar
comentarios de halagos que enaltecen a quiénes se dedican a promover reflexiones certeras en conferencias de
desarrollo humano, conferencias que nos toca directamente a nosotros y que nos
parece increíble escuchar… aquellas privilegiadas palabras reflejos de nuestra
realidad.
Si bien es cierto que hay un porcentaje de
conocimiento de literatura en nuestro discurso, el mayor porcentaje obedece a nuestras experiencias
masticadas en entregas didácticas. Si, somos personas que como tú transitan por las dificultades de la vida,
pero con una profunda ambición de crecer y aprender de éstas, más que quedarnos
en la queja repetitiva que en nuestra socialización hemos aprendido, cuando por
ejemplo, nos quedamos identificando culpables para no hacernos cargo de nuestro
protagonismo.
Muchas veces el discurso de un
conferencista es la herida vivida que ha sido transformada en palabras, heridas
que puede que ni siquiera estén cerradas, y es precisamente éste su mayor valor
humano…si …es esta humanidad en la que nos sumergimos para descubrirnos y
descubrir ese hilo conductor que a todos nos define.
Nadie nace aprendido, ni con
todos los A del mazo de cartas, todos tenemos un juego en la mano, el juego de
nuestra vida, con cartas a nuestro favor y cartas en contra o yo diría cartas
que ponen el juego mas interesante, pero lo inevitable es jugar, decidir, y
vivir sus consecuencias, simplemente para crecer.
La vida no es lineal y cuando
escucho comentarios negativos como: “ qué? Es posible que quién dice palabras
tan certeras tenga espacios aún no llenos en su vida?” O como leí recientemente
en una critica a un colega: “que va a hablar si es un fracasado?, ...pues si,
estamos en el mismo riel de experiencias, no escapamos a los altos y a los
bajos y tampoco a las fallas.
Si bien es cierto que todos estamos llamados a un
actuar congruente y coherente, nuestra humanidad nos recuerda que la perfección
es solo un constructo, y lo humano lo perfectible a cada paso es una elección, pero que solo es posible en consciencia…ese
espacio realmente hermoso de vivir, darle forma a este barro que se nos dio por
tiempo limitado.
La tarea de ser observador del desarrollo humano desde la vivencia
propia trae muchas ventajas y también desventajas, por que se nos permite abrir
caminos de humildad o soberbia, lo que obedece al ser humano que se está
forjando ante cada experiencia, pero… si las palabras han tocado tu alma… es porque
la emoción se ha hecho productiva en ese vocero. No creo que tengamos la
verdad, muy lejos estamos de eso, solo puntos de vista que se han escrito en el fuego de las experiencias y por las que
nos hemos dejado afectar, muchas veces son las lágrimas las que han abierto
surcos de sabiduría y otras las sonrrisas que conectan el entusiasmo esa la
divinidad que todos llevamos dentro.
El corazón de un conferencista
late y bombea sangre, vive pérdidas, y desencuentros, miedos y vacios, ante los
que salta con coraje, no encontrando respuestas
necesariamente, pero si muchas herramientas de camino al descubrir el
oro en la dificultad o en las emociones
que abrazan. En fin último asumimos la tarea de hacernos preguntas y en
ocasiones realmente “maravillosas” sus respuestas resuenan contigo.
Formamos parte del mismo gremio, somos humanos…
humanos aventajados en aspectos
reflexivos como pensadores y nos ponemos a tu servicio, pero también cultivamos a diario una semilla de vida sin
recetas, sólo experiencias que desnudan nuestro ser, a veces con actuaciones certeras y otras equivocadas,
pero de todas todas y sin lugar a dudas
aprendemos, porque la vida nos pasa, ocurre…es.
Por eso nuestras reflexiones son
una guía que ilumina una nueva mirada o nuevos pensamientos, pero no son el camino, muchas
veces son palabras que iluminan el aprendizaje de los pasos que distes, pero no
los que darás, pues está en tus manos tu forma de desplazarte por el mundo, y
darle sentido a tu existencia, creo que es el mejor regalo de la crisis de los
modelos ideológicos que estamos viviendo.
Definitivamente no somos!, hablar
de ello es encadenarnos en nuestros juicios… estamos siendo!… cuando en el dia
a dia nos dejamos afectar por el regalo de transformación que se nos regala
segundo a segundo.
Hoy agradezco lo que
hago enormemente, no por lo que impacta en los otros nada más, sino por el ser
humano en el que me forjo cada vez que me encuentro entre ustedes. Muchas
gracias por hacer que cada día sea para mi una hermosa oportunidad para volver a empezar!
